Izannhú también tiene corazón

Los Mapobo, de la protectora Caldes, entraron en El Templo de las Sombras y se encontraron cara a cara con Izannhú.

El dios maya quiso saber quiénes eran. Cuando descubrió su labor ayudando y protegiendo a los animales necesitados, decidió perdonarles la vida para que pudieran continuar con su misión.

¡Hasta el dios de la oscuridad tiene su corazoncito!